Un buen administrador de logística o cadena de suministro no sólo debe tener habilidades técnicas (hard skills); debe ser complementado con habilidades blandas (soft skills).

En el artículo anterior exponía la importancia de no caer en la “logística reflejo” y una parte importante para evitarla es capacitar al personal. Sin embargo, hay que tomar en cuenta que el mercado de cursos y seminarios acerca de logística se enfocan en desarrollar las habilidades duras (hard skills) de las personas, haciendo énfasis en capacitar al personal.

Pero es importante tener en cuenta que las capacitaciones no se consideran exitosas si las personas no logran implementar lo aprendido en sus puestos de trabajo. Y es que, no sólo la parte técnica es la que suma al momento de trabajar en la logística, también existe una serie de habilidades blandas (soft skills) como la motivación, la actitud, el liderazgo, la confianza, la humildad, por mencionar algunas, que toman relevancia.

Quizá todos estamos de acuerdo en que la única constante es el cambio, no es nada nuevo, especialmente en esta época donde el continuo movimiento de la economía modifica los precios de los insumos y el comportamiento de las compras, haciendo cada vez más complicado predecir la demanda.

De ahí que se requiere una constante evaluación de procesos y esa filosofía es la que debe prevalecer en la logística. Mientras en otros países los administradores de cadena de suministro están enfocados en lograr la evolución de sus canales de distribución para predecir la demanda, nosotros podemos estar desarrollando una logística inmutable, provocada por la aparición de paradigmas que generalmente nacen por falta de conocimiento.

Sin ir tan lejos, es interesante observar cómo funciona el mercado de nuestras importaciones versus las exportaciones. Mientras que el sector exportador vende la mayoría FOB (Free on Board), el sector importador compra la mayoría CIF (Cost, Insurance and Freight). Probablemente la razón es que los compradores internacionales han logrado identificar y administrar el riesgo que sugiere comprar FOB, lo cual podría traer un beneficio de costos.

Es importante aclarar que la elección de INCOTERMS como FOB y EXW para las importaciones requiere del análisis, diseño y estructura de la red, que permita la cobertura de algunos eslabones que en el término CIF están cubiertos por el vendedor.

En conclusión un buen administrador de logística o cadena de suministro no sólo debe tener habilidades técnicas (hard skills); debe ser complementado con habilidades blandas (soft skills). O a la inversa; quien tenga las habilidades blandas debe ser complementado con las técnicas adecuadas que permitan al equipo de trabajo expresar sus ideas y estar dispuesto a experimentar nuevas formas de ejecutar el trabajo. Esto, con el objetivo de lograr eficiencia en la cadena de suministro, incluso llegando al punto de incorporar en ese proceso, a proveedores y clientes con la meta de realizar negocios justos (ganar/ganar).